Imagen y política, extraños que se encuentran?

Cuando hablamos de política, tener y “aparentar” el poder, parecerían conceptos alejados e incluso excluyentes entre sí, sin embargo, desde la perspectiva de la moda esta fórmula no necesariamente tiene el mismo resultado. La apariencia, considerada como la imagen que proyecta el individuo, resulta un complemento indispensable para consolidar la tenencia del poder. Siendo así, resulta entonces que la moda no es tan banal como muchos pensaban _eh! y lo cierto es que cada vez más personas reconocen su importancia en la vida diaria, incluso en materias que a primera vista parecerían tan distantes, como lo es la política.

Pero, ¿cuál es el eslabón que permite la unión de estos mundos tan diferentes? …Algo tan natural y fugaz como la percepción humana. Y es que el político actual ya no solo vive de mítines y discursos, tanto en México como en todo el mundo, es cada vez más fuerte el escrutinio a la imagen de los políticos, como visten, que visten, donde visten… o desvisten.

Creo que no es necesario mencionar los populares casos que en nuestro país han descubierto las ventajas de publicitar su imagen en redes sociales, revistas y cuanta entrevista les permite mostrarse ante un público cada vez sediento de sensacionalismo. Y no con esto quiero decir que la imagen no aporta valor, al contrario, considero que es una herramienta valiosísima para comunicar y por tanto para interpretar mensajes, y como parte de esta imagen la moda juega un papel determinante en el resultado obtenido.

¿Será que en el futuro cercano el más valioso asesor de un político no sea un sociólogo, politólogo o un economista, sino un asesor de imagen y moda?... Yo no lo dudaría…